octubre 21, 2010

Devocional del 21 de Octubre


Mto.16:13-20, Mrc 8:27-30, Lcs.9:18-20

Existían dos Cesareas, una era llamada Cesarea de Palestina o del mar, que estaba frente al mar Mediterráneo. La otra era la Cesarea de Filipo o Paneas, construida en el año 3 antes de Cristo por Herodes Filipo, junto a las fuentes del Jordán, es decir al norte del mar de Galilea.

¿Tenían algo en común Juan el Bautista, Elías y Jeremías para que los identificaran con Jesús?

Los tres profetas eran completamente distintos y con ministerios diferentes, por lo que es difícil encontrar una similitud. Probablemente la gente identificó a Jesús con Elías por los milagros, a Jeremías por la compasión de la gente, y con Juan el Bautista por la predicación sobre el arrepentimiento o cambio de manera de pensar.

¿Qué significa “Cristo”? Porque Pedro dijo “tú eres el Cristo”
significa “Ungido”. Por eso Pedro dijo “Tú eres el Ungido, el Hijo del Dios viviente”

¿Qué quiso decir Jesús con: “tu eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia”?

Muchos han pensado que Pedro sería el fundamento sobre el cual sería edificada la iglesia o la asamblea cristiana, sin embargo, el apóstol Pablo corrige esta suposición diciendo “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1 Corintios 3:11) No deberíamos cambiar nunca a Cristo por Pedro, y descansar sobre un hombre que está muerto y no en nuestro Señor que vive para siempre. Por otra parte, el mismo apóstol Pedro confirmó que Jesús es la “piedra fundamental” en 1 Pedro 2:4-5. “Acercándonos a él, (a Cristo) piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, vosotros también, como piedras vidas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo”.

Ademas, Pedro(Petros) en griego significa un pedaso de una roca más grande, Mientras que la Palabra roca(Petra) en griego significa una gran roca, una cantera.

Cristo edificaría su iglesia sobre la declaración de Pedro de que Jesús era el Cristo.

El “Hades” era “la mansión de los muertos” y los que en ella entraban, las puertas se cerraban y nadie podía salir más de allí. Sin embargo, Jesús entró en el Hades y salió de él al tercer día, al resucitar de entre los muertos, y le arrebató sus llaves. En Apocalipsis 1:17-18 Jesucristo le habla a Juan diciéndole: “No temas, yo soy el primero y el último; y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.” Por eso ni la muerte ni el Hades podrán retener allí a la iglesia ni podrán prevalecer, porque la iglesia le pertenece a Jesucristo.

La idea que en la actualidad San Pedro está vigilando las puertas del paraíso examinando a las almas de los difuntos y decidiendo quién entra y quien no en el cielo, es totalmente falsa. Cuando Jesús le dijo que le daría las llaves del reino de los cielos, se estaba refiriendo que él abriría las puertas de la salvación a los judíos, como ocurrió en Pentecostés y las puertas de la salvación a los gentiles, como ocurrió en la casa de Cornelio Y la expresión “atar” (dicis significa también “sujetar, encarcelar, obligar, prohibir” y “desatar” lúsis significa “desamarrar, soltar, libertar; romper, quitar; destruir, derribar; levantar, permitir.” . Para simplificar diríamos que Jesús le dio la autoridad de prohibir y de permitir. Mas adelante veremos que los otros apóstoles también recibieron esta misma autoridad.

¿Sobre que esta Edificada mi Vida?
¿Para Mi Quien es Jesús?
La Respuesta a estas Preguntas debe modificar mi manera de Vivir significativamente.


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